La ceremonia de la degustación comienza con el descorche, es placentero escuchar ese ruido particular que se produce al descorchar un vino. A continuación deberemos mirar el corcho y ver su estado. Hay muchísimos vinos buenos acorchados por el proceso de trasformación que se puede producir en el corcho por microorganismos favorecidos por el contacto con el vino. Es por eso que se aconseja utilizar corchos de una calidad superlativa y largos para evitar su fácil deterioro. Muchos vinos de consumo más o menos masivo han decidido utilizar corchos fabricados con sustancias sintéticas indestructibles por el efecto del alcohol y por supuesto no admiten ningún tipo de vida. Es necesario aprender a observar. Todo aquello que consideres de importancia debes volcarlo a tu libreta de anotaciones. Tú serás tu propio maestro, tu enólogo y tu Somelier.
domingo, 6 de abril de 2008
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